lunes, 7 de septiembre de 2009

Cap. 4 < De vuelta a la normalidad >

Capítulo cuarto de éste Fic < De vuelta a la normalidad >

Disfrútenlo. Me alegra tener nuevas leectoras por aquí! Gracias por el apoyo en verdad! ^^ Besos & Abrazos

Koni


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El chillante pitido del despertador hizo que mis nervios se pusieran de punta. Esté sonido provenía de mi buró, en mi habitación; me extraño que la musiquilla se escuchara lejana. Al despegar por completo los ojos noté que me encontraba tumbada en el sillón, aún con la ropa del día anterior.

- ¡Rayos! Otra vez el sillón… - dije con voz modorra para mi misma al sentir ese dolor en la columna.

Sin más excusas y aventando los cojines, mis pies echaron a andar. Un buen regaderazo y el contacto frío de la crema para piel, lograron que mi cabeza hurgara por los archivos de la noche anterior.

- Georg Listing… ¡Oh no! Estoy cansada de enamorarme – volví a entablar una reflexiva conversación con mi ser.

- ¿Por qué los chicos me hacen esto? Logran hechizarme y después sólo me buscan por sexo – suspiré – Es cómo una poción envenenadora –

Dejé la plática atrás al ver la pantalla empañada de mi celular por el vapor del cuarto de baño; las 6:12 de la mañana. Mi constante vanidad `` no ´´ me permitía menos de una hora para alistarme y ahora sólo tenía unos treinta minutos. Enrosqué mi cabello en una toalla, y troté hacía el closet de la habitación continua. Jeans, camisetas, shorts, faldas, vestidos, blusones, chaquetas… pero nada que me convenciera. En un momento mi loca mente atrajo mi visión a unos pants azul marino y una sudadera en gris, lo juntaría con una cola de cabello, pero por suerte deduje que el conjunto pondría en un gran riesgo a mi reputación.
Hice el mayor esfuerzo con las pocas ganas que ese día cargaba; terminé con un abrigo satinado en café, que llevaba lindos botones grandes los cuales resaltaban por su blanco color, unos jeans oscuros un cuanto entubados hacían mis piernas kilométricas junto las botas cafés de tacón, y los accesorios sólo consistía en arracadas blancas. El cabello lo alacié en un tiempo record y lo recogí en una cola de cabello alta, la cual parecía viva con el movimiento que le generaban mis pisadas.

- Estamos a punto de entrar a junta señorita – Elisa adoptó un tono autoritario mientras su voz salía por la bocina de mi móvil. Se refería al trabajo.

- Voy tarde y agotada, he dormido en el sillón – refunfuñé mientras apretaba la tecla roja. Mis tacones hacían melodía cuando corrí por el lobby del edificio. Por suerte esta vez el elevador había sido rápido en llegar.
El aire matutino me hizo titiritar; el abrigo no sirvió para la causa ni el efecto.

- ¿Hacía donde va señorita? – me preguntó el conductor del taxi. Logré tomar uno en menos de un minuto debido a que aún no tenía un coche en mi poder.

- Hacía la oficina de `` Intense Magazine ´´ por favor – el taxista pareció captar la dirección de inmediato y aceleró.
`` Un agitado inicio de día ´´ pensé.
La compañía en que trabajaba no toleraba la impuntualidad, y eso hacía revolver mi estómago. Las reglas en ese lugar eran estrictas. Podía ser el mejor trabajo o el peor, todo dependía de tú talento. Algunas veces la opción del renuncio me sonó tentadora, pero llegue a la conclusión de que ese trabajo era la mitad de mi vida, no había mejor.

- Gracias – le dije al taxista entregándole un billete mientras luchaba por salir del auto con una bolsa y una carpeta en las manos. El camino me resultó bastante estresante y alborotado, pero por fin me encontraba ahí.

- ¡Monic! ¿En qué sala están? – pregunté a la recepcionista cuando me encontraba adentro de ``Intense Magazine ´´. No me dio tiempo ni de apreciar mi reflejo en los espejos que adornaban la entrada del lugar, pues ya estaba apretando aquél botón del ascensor con desesperación.

- Daiana hoy hay junta – dijo Monic levantando la ceja.

- Esa es la causa de la prisa, vamos nena ¿En cuál sala? –

- En la sala presidencial – Monic echó su intenso cabello negro para atrás. Ella es como las hadas madrinas, siempre te saca en apuros.
Contesté con un gracias mientras me deslizaba por la caja del elevador.

- Por cierto… luces hermosa – dijo a coro con las puertas que cerraban la vista de la recepción. Sonreí a ello.

- Dai, es tarde – dijo el guardia que siempre aguardaba afuera de las juntas cuando las puertas del elevador se abrieron.

- Am… ya lo he notado – soné grosera, pero me disculpé con una suave mirada.
Exhalé y suspire; con autoridad empujé la puerta de la sala principal.

- Disculpen la tardanza, creo que no me convienen las After Party´s si al día siguiente tengo trabajo – intenté bromear a todos esos pares de ojos que se giraron a mi con el rechinado de las puertas. Como respuesta no obtuve risas sino crudas miradas. Sin regateos tomé mi lugar de siempre, a un lado de Elisa.

- Bien sigamos – La voz de Stephenie rompió el hielo – Todos sabemos que los `` Mtv Awards ´´ fueron simplemente un éxito, pero ahora toca la parte dura… -

- Los artículos del evento – Elisa completó la frase que Stephenie terminaba. En la sala varias cabezas asintieron.

- Exacto Elisa – retomó nuestra jefa, Stephenie – Ahora nos toca hacer nuestro trabajo, redactar –

- Tiene que ser algo novedoso, algo moderno, algo original, algo… - dijo Elisa cuando fue interrumpida.

- Algo al estilo `` Intense Magazine ´´ sólo eso. Nuestra revista ya tiene los puntos que mencionaste – Stephenie interrumpió continuando su plática `` pin pon ´´ con mi amiga.
Siguió con la conferencia, nos dio varios puntos a redactar y diseñar a cada presente en la mesa. Por fortuna me tocó el tema del espectáculo en las premiaciones, fue a lo único que puse atención; con punto de vista de trabajo claro.

- Cuando tengan sus respectivos artículos redactados y diseñados por igual, dénselos a mi asistente – Stephenie empezó a sorber del café que toda la junta había permanecido intacto.

- Perfecto, es todo lo que tenemos que hacer para esté número – dije con un poco de libertad.

- No – pareció que Steph tomó mi comentario a tono de pregunta – después de que hayan terminado con esos artículos quiero que busquen información sobre la sensación del momento… -

- ¿Twilight? – pregunté con seguridad pero no obtuve respuesta.

- ¿Miley Cyrus? – volví a cuestionar.

- ¿Jonas Brothers acaso? – ahora dijo un chico moreno de cabello castaño al cual reconocía poco.
- No. Tokio Hotel – afirmó Elisa a lo que Steph asintió a medio trago de su bebida. Quise gritar un gran ``!SÍ! al imaginar que tendríamos una futura entrevista, pero resistí mis instintos.

- Bien, ¿Steph? – dije imitando a una chica tranquila.

- ¿Sí? – preguntó dirigiendo la vista de los papeles en le mesa a mi rostro.

- ¿Quieres que citemos al grupo para una entrevista? – contuve la emoción al imaginar la respuesta. Ese chico… Georg Listing me estaba volviendo loca en tan sólo unas horas de conocerlo.

- Mmm no, no es necesario – la sonrisa se me opacó al escuchar esas palabras de la boca de mi jefa – Sólo quiero que redacten algo respecto a su gran intervención en los premios, les ha ido bien, tres premios tienen un gran esfuerzo por detrás – sonrío orgullosa como si los Tokio fueran sus hijos.
La entrevista había sido mi única esperanza que ahora acababa de ser asesinada…

- Sí Daiana, NO es necesario – Elis apoyó resaltando el NO para hacerme entrar en razón. Por algo ella sabía que me encontraba desorientada.

- Ok, solamente un artículo sobre sus premios; entendido – mordí mi lengua.
Media hora más entre diseños, colores y letras fue suficiente para que la junta de esa quincena culminara. Me comenzaba a estresar…

- ¿Ahora mucha emoción para las entrevistas? Pensé que te agotaban – Elis soltó la pregunta mientras caminábamos de la sala presidencial hacia nuestras oficinas.

- Sí, me agotan – reafirmé.

- Parece que no tanto si se trata de Tokio Hotel – insistió con el tema aún ya sabiendo mi rara y frenética atracción por el bajista del grupo.

- Basta – contesté abriendo la puerta de nuestra oficina y sentándome en uno de los dos escritorios, el de siempre.

- Dale Dai, ¿Por qué tanto frenesí hacia ese chico? – Elisa sentó su cuerpo en la esquina de su escritorio.

- No lo se ¿Sí? –

- Parece que las reinas se pusieron de acuerdo contigo hoy – tomó su laptop y la acomodó de momento en su regazo.

- Elisa, estoy volviéndome loca – decidí hablar al respecto, decidí enfrentar al toro por los cuernos.

- ¿Apenas te das cuenta de ello? – río. No pude evitar hacerlo yo también.

- Hay amiga, los hombres son impredecibles – dijo empezando a teclear palabras en su computadora.

- Estoy conciente de ello, seré feliz – sonreí apenas mostrando los dientes – Bueno, basta de romances, tenemos cosas que hacer –

- Aha niña responsable – se burló Elisa con sarcasmo.

Después de buscar la inspiración en los más profundos rincones de mi cabeza, logré sacar dos cuartillas de texto; suficiente para un artículo revistero. La calidad de esos párrafos recién escritos la consideré bastante decente para que Stephenie Kenway sonriera complacida.
No es que le tuviera miedo a mi jefa; al contrario pero… en ocasiones llegaba a ser bipolar y envidiosa a pesar de su impecable belleza; sólo una mujer un cuanto extraña.

- Demasiado trabajo por hoy – dije acabando con el silencio que hace tres horas atrás se había producido en la oficina de ambas.

- ¿Ya has hecho el diseño? – Elisa no despegó los ojos del monitor.

- La mitad de él y el artículo ya está listo – di un respiro al recordar todo lo hecho ese día y abrí el programa de conversaciones en línea. Platiqué un rato con algunas amistades, sólo para perder el tiempo. Todo normal hasta que percibí el olor a cigarro de la oficina contigua, me recordó a él. Su imagen ya empezaba a desvanecerse en mi memoria y para evitarlo tecleé su nombre en el buscador de imágenes de la red.
Ahí estaba él, Georg Listing, muy fotogénico por cierto al igual que el resto de la banda, pero no me quise desviar; un chico que distraía mis pensamientos cada instante ya era suficiente como para tener tres más.

`` Atziri a iniciado una video llamada ´´ el letrero en la pantalla desvió mis recuerdos y pronto la imagen de aquellos chicos cambió por la de mi amiga ya agitando su mano en gesto de saludo.

- Te envidio, está no es tu temporada de trabajo – le dije al notar en el fondo de la imagen aquella habitación rockera que ella poseía.
- ¡Uff! Chica conserva tú trabajo. Aprecias ropa bonita, se la pones a gente famosa, vacaciones el resto del mes y tienes buena paga – sermoneó Elisa quien se dio cuenta de la video llamada dirigiéndose a Atzi.

- Sí sí – contestó Atz con modestia – Pero esa no es la razón de esta conversación, hay algo más importante – su sonrisa se esparció lentamente por los píxeles de mi pantalla.

-¿Más importante que ver a las más sexys mejores amigas que podrías tener? – Elisa fingió ofenderse.

- Tal vez – dijo Atziri, lucía en un estado petrificado – Alguien ha llamado hoy a mi celular- Nos quedamos perplejitas al imaginar de quien provenía, ¿Habíamos resultado lo suficientemente interesantes cómo para la primer llamada?...




2 comentarios

oreo_effeckt dijo...

siiiiiii, entrevistaaaaaaaa siiii <3

Anónimo dijo...

OMG!! :D awww kien sera? o.0 mi celular! siii siii, esta sonando!! :D haha [eso q] awww koko adoro tu impecable imaginacion a mi favor hahaha bno a nuestro favor!! :DD no sabs lo fiel q soii cn esto xD sigueee!

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